Empecé la universidad hace dos semanas. Todo ha sido bastante normal, aunque para ser sincera ya han pasado varias cosas poco relevantes, que podrán no ser importantes en el ámbito académico pero de todas formas lo contaré.
Primera semana
Lo primero; el segundo día de clases (en el cual todavía no conocía a nadie) pusieron el horario de clases fuera del aula, yo, como soy un poco distraída, no lo anote ni le tome fotos. Al salir de clases me di cuenta de que no sabría que tendría al día siguiente porque no tenia el horario, así que estaba en camino a mi aula de clases, sin embargo, me daba un poco de fastidio caminar tanto para tomar una foto. En el camino me conseguí a alguien que yo sabia que estaba en mi clase, para mi sorpresa era el chico que me había parecido mas lindo en mi salón, así que no lo pensé y al verlo, pegué un grito, -MIRA- a lo que el muchacho que estaba acompañando a mi compañero respondió -¿yo?-, enseguida le dije que no y mi compañero volteó, entonces vi mi oportunidad, -¿Tu eres del aula 8?, pregunté, él me dijo que si, así que le pedí que por favor me pasara el horario de clases, a lo que el respondió -Claro, si quieres me das tu número y te lo paso-, yo no sé porque estaba tan emocionada, tal vez sea el simple hecho de que soy una puberta llena de hormonas y tan solo me mata que alguien me pida mi teléfono, y más cuando era el muchacho que me había llamado la atención, bueno, el punto es que le di mi teléfono y me despedí de el, a los pocos minutos, ya el me había mandado el horario, por mala suerte para mi, al responderle ¨Gracias¨, ni siquiera respondió. Ahí fue cuando me desenamore completamente de ese muchacho.
Al día siguiente, después de haber tenido mi primera decepción amorosa en la universidad, hicimos un recorrido por la universidad el cual fue bastante divertido. Hicimos algunas actividades no muy académicas (Beer pong, stop, papelito, historias vergonzosas) sin embargo, también tuvimos una charla sobre lo que era estudiar en la universidad y la importancia de lo que estamos haciendo. Ese día conocí al amor de mi vida, un integrante del centro de estudiante que nos estaba guiando en el recorrido. Quedé totalmente flechada por él, lamentablemente es estudiante de quinto año, es decir, totalmente fuera de mi alcance. Al finalizar el recorrido nos metieron a todos los estudiantes de primer semestre en el auditorio de la universidad donde hicieron una especie de premiación para el mejor grupo del recorrido. Perdimos.
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